Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), un sistema de salud es el conjunto de todas lasorganizaciones, instituciones y recursos cuyo principal objetivo es mejorar la salud de la población. Y en el contexto social, señala que el compromiso con mejorar la salud, conlleva el concepto de equidad, un componente fundamental de la justicia social que indica la ausencia de diferencias evitables, injustas o remediables entre grupos de personas debido a sus circunstancias sociales, económicas, demográficas o geográficas.(PAHO; s/f) Implica también, presentado de otra forma, que todas las personas tengan las mismas oportunidades para alcanzar su máximo bienestar, sin importar su situación social y económica.
De lo anterior se puede inferir que, para enfrentar la desigualdad producto de la inequidad, hay que tener presente la gradiente de oportunidad, de acuerdo con los determinantes sociales en salud. Realizar el diagnóstico de ellos y establecer una jerarquía de los antecedentes recogidos, para formular un plan de intervención. Principalmente en sectores vulnerables y rurales. donde buscar los obstáculos en la atención de salud, en los factores socioeconómicos y culturales, poniendo énfasis en lo evitable en la medida en que se garantice la calidad y el acceso universal.
Se concluye que para evaluar la efectividad de las estrategias que se proponen a partir del diagnóstico y el progreso hacia la cobertura sanitaria universal, es crucial contar con sistemas de monitoreo y evaluación robustos. Asimismo, se comprende, con el esfuerzo y la dedicación adecuadas, instituciones bien articuladas y armonizadas, todo a través de una política en común a través del tiempo para mejorar el acceso de la atención de nuestro país.
According to the World Health Organization (WHO), a health system comprises all organizations, institutions, and resources primarily aimed at improving population health. Within the social context of health, equity ensures that everyone has equal opportunities to attain their fullest well-being, irrespective of their financial status. Initially, it’s essential to assess the social determinants of health and prioritize these categories to develop a targeted intervention plan. Particularly in vulnerable and rural communities, administrative, socioeconomic, and cultural factors play crucial roles. Emphasis should be placed on avoidable issues, ensuring both high quality and universal access. Ultimately, to gauge the success of these strategies and progress towards universal health coverage, robust monitoring and evaluation systems are indispensable. With consistent effort and commitment, alongside well-coordinated and synchronized institutions under a unified policy, we can significantly enhance our country’s access to healthcare.
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