Carta al Editor: Una mujer asmática de 24 años en terapia regular con broncodilatadores en aerosol, y su acompañante también asmático visitan un restaurante. El se retira momentáneamente de la mesa y deja sobre la misma, llaves y un dispositivo que pareceser inhalador dosificado. La dama lo toma, pretende leer las instrucciones que estaban en alemán y asocia la única palabra que encuentra familiar al nombre comercial de su aerosol, se lo lleva a la boca y lo inhala. Inmediatamente siente interrupción de la ventilación, ardor intenso en la boca y área retroesternal, lagrimeo profuso y ardor ocular. Su acompañante describió edema facial y cianosis generalizada. Esta sintomatología disminuye rápidamente y quince minutos después al ser evaluada en un servicio de emergencia se le encontró francamente recuperada y con leve broncoespasmo. La paciente refirió sensación de muerte inminente. Evolucionó satisfactoriamente con teofilina anhidra y salbutamol en aerosol dosificado. El aerosol que ella se administró por error es un artículo para defensa personal de fabricaciónalemana que contiene un gas irritante y paralizante (orthoclorobencylidenmalo-nitril).Una de las recomendaciones señala que la sustancia no debe ser utilizada a menos del 1 metro de distancia.
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