¿Cómo es realmente ese “elegante caballero extremadamente licencioso”, como lo calificaba Mozart? Massimo Mila se pronuncia por describirlo como “un desdichado que avanza hacia su ruina”. Es, en todo caso, el símbolo del pecador incorregible que hace que al final tanto el cielo como el infierno se muevan para castigarlo. Y se pregunta: “¿Por qué un castigo tan tremendo y tan solemne para un pecado tan amable, que después de todo había tenido siempre, sea en la fantasía popular, sea en la intuición de los artistas, una divertida indulgencia?”. Y con el mito llegó la polémica.
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