A Bruno Estañol y a mí nos separa una laguna de años, o quizá no tantos (ni él es tan viejo ni yo soy tan joven), pero no somos para nada de la misma generación. Además no somos de la misma nacionalidad. Para colmo cuando lo conocí hace unos veinte años apenas entendía y hablaba el español. Sin embargo nunca veía ninguna inconveniencia al aproximarme a él y según mis recuerdos nos hicimos amigos sin esforzarnos en demasía.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados