Frente a la juventud de la rebeldía estéril, frente a la juventud de la indiferencia ociosa, frente a la juventud del prematuro desencanto, frente a la juventud que bagateliza los años de la espera de un primer empleo en un estúpido "fare niente", frente a la juventud que desconecta del mundo circundante y se cala los cascos-stéreo en las orejas, frente a la juventud del culto a lo blanco y al menos esfuerzo... hay otra juventud, laboriosa, tesonera, arriesgada, despierta, que afila la punta de la flecha y se apresta a disparar con el ojo puesto en la diana: como el arquero de Ortega, esa gente no se distrae porque... tiene "un blanco". Les llaman "yuppies". Yo les llamo "los jóvenes fuertes". No es que estén hechos para triunfar. Es más sencillo: empezaron muy temprano a fabricar su triunfo. Madrugaron para trazar su propio futuro...
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados