El presente artículo parte de la convicción de que hoy no hay transmisión auténtica de la fe si no se desciende al terreno de los fundamentos, pues no se puede entregar lo que no se conoce ni se vive. Para lo cual es urgente ir hacia el centro y lo esencial de la fe, cuidando sus expresiones en todos los órdenes (éticos, estéticos, intelectuales, de la acción, etc.).
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados