La finalidad de este artículo es abordar cuál fue el grado de relación económica entre los diversos componentes que formaron la Monarquía Hispánica a lo largo del reinado de los Habsburgo. Tras una primera fase en la que la estructura imperial se está formando, desde fines del xvi los gobernantes necesitan vertebrar orgánicamente las posesiones españolas dispersas en todo el mundo para que ese conjunto sea operativo ele cara a obtener ventajas, en este caso, económicas. Al desafío que implica coordinar una estructura tan compleja, responderá un grupo de soluciones que se irán ensayando con diversa fortuna hasta encontrar la menos inconveniente. El artículo pasa revista luego a las realizaciones prácticas de la buscada unidad económica en industria, comercio, población, finanzas, etc., mostrando hasta qué punto se logró interesar a todos en la común tarea de servir al centro peninsular sirviéndose a sí mismos. Por último, los resultados obtenidos hacia 1660 muestran cómo se consiguió estructurar un imperio que hasta entonces sólo había sido una simple agregación de territorios
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados