Manolo estaba el 16 de diciembre de 1964 más nervioso que un flan, y le gritaba a don José Luis, el cura de Tapia de Casariego: "¡Bendígame a mí primero!" Pero el cura andaba con problemas por aquello de buscar la oración apropiada para que el "Terín" llevara a bordo algunos rezos y ni caso le hacía.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados