Este atractivo proyecto de vivienda unifamiliar aparece como homenaje a la “casa patio”, organizando en torno al mismo su distribución funcional.
Ca n’Uli se sitúa en la urbanización de Son Serra de Marina, situada al Norte de la isla de Mallorca, en la Bahia de Alcudia, cercana a la población de Artá. Urbanización construida en los años 50 que albergaba casas de veraneo de familias procedente de los pueblos próximos (Petra y Santa Margalida). No sufrió el boom turístico de los 70 siendo hoy una zona privilegiada entre dos parques naturales y con un nivel de protección elevado.
El cliente decidió adquirir un solar de 450m² a pocas calles del mar. Las condiciones del cliente fueron; intimidad y fácil mantenimiento. La gran cultura arquitectónica del cliente y la confianza que brindó en todo momento a los autores del proyecto fueron esenciales. Uli participó de una manera activa en la concepción y construcción de la vivienda.
La vivienda se proyecta tomando la figura del cuadrado como referencia para configurar los espacios. La proporción áurea será un elemento importante a la hora de escalar el proyecto.
La intimidad se regula mediante unas grandes “portasses“, grandes puertas en mallorquín. Durante el verano, las grandes cristaleras se ocultan en los muros pasando a formar parte de un mismo espacio continuo.
El jardín que envuelve la casa será el telón de fondo al que se abra el patio. La habitación principal y el salón están abiertos hacia el patio y el jardín, diluyendo los límites entre el interior y el exterior.
En el patio encontramos elementos básicos: El muro, la alberca, un pequeño surtidor, el parral de cañizo y la morera. Todo pretende provocar un juego de sombras que marca las horas del día y las estaciones del año.
La obertura de la casa al espacio central y a los jardines laterales favorece la circulación cruzada de los vientos, el Terral (de Tierra a Mar) y la Marinada (de Mar a Tierra), refrescando la casa.
La casa responde a cada estación del año con espacios soleados en inviernos y en sombra en verano. Se incrementa la altura del techo del salón hasta 3.80m. para disipar mejor el calor en verano.
Los materiales buscan la armonía y el carácter sobrio demandado por el cliente. La elección del color es importante. Es la base de la cromática de la vivienda dotándola de una personalidad propia.
El jardín se proyecta como un muro verde. Se disponen plantas tipo carrizo que aportan un cambio de color e interactúan con el viento dominante. Se complementa con una escultura diseñada por el propio arquitecto. Planchas rojas curvadas, en contraposición al verde, que se inspiran en el movimiento de las praderas marinas de Posidonia.
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