La era digital produce millones de imágenes cada minuto haciéndonos olvidar el cuidado que se tenía ante la fotografía analógica para evitar el desperdicio de "tomas" o fotogramas. Las cientos de imágenes o capturas que podemos hacer en un día son rápidamente desechadas, seleccionadas, retocadas o convertidas en parodia de la realidad en el laboratorio digital. A través de una paleta de efectos, las imágenes serán transformadas en "fotos artísticas", labor que hasta hace una década requería de conocimientos específicos sobre .los productos químicos y una experiencia propia que permitía predecir los resultados antes de intervenir la copia fotográfica y así no dañar la preciada y personal interpretación, como la denominara Ansel Adams al positivo obtenido mediante una combinación de cálculo, precisión y creatividad.
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