Frente al realismo social que, en la década de 1930, imperaba como la corriente dominante en la escena artística estadounidense, un grupo de pintores, fuertemente influidos al principio por la vanguardia europea, empezó a perfilar una nueva concepción de la creación pictórica a partir de los valores plásticos de la abstracción y la implicación emocional del artista en el proceso creativo, que daría lugar a un movimiento que transformaría l a pintura de la segunda mitad del siglo XX
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados