El concepto más importante que debemos cambiar en nuestra forma de pensar cuando iniciamos, o queremos mejorar una actividad comercial, en nuestro caso denominado consulta, es que el cliente, el señor o la señora con nombre y apellidos que entra en nuestro establecimiento es lo primero, el eje alrededor del cual giran todos nuestros objetivos, posicionamiento y estrategia de nuestro "negocio", ya que es la razón de nuestra existencia. Sin él no existimos.
Este concepto que oímos constantemente y que parece claro, cuando debemos aplicarlo se torna complejo, sobre todo, cuando no le prestamos atención porque nuestra actividad cotidiana nos impide reflexionar sobre ello.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados