Los avances en informática han hecho que los programas de gestión de consultas sean una mejora y una necesidad en el desarrollo de nuestro trabajo. En el mercado hay muchos y buenos programas, pero, en mi opinión, todos adolecen de una gran limitación: la ausencia de flexibilidad para adaptarse a las necesidades personales de cada profesional. Dan mucha información pero no la que uno desearía.
En este artículo pretendo transmitir mi experiencia al respecto y proporcionar unos conocimientos o, al menos, orientaciones para aquellos que quieran tener su propio programa de gestión.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados