La obligatoriedad de afiliarse al régimen de autónomos emana de la Orden, de fecha 25/9/1981, publicada en el BOE, de 10 de noviembre de ese año, donde se indica, de una manera explícita, que todos los odontólogos y estomatólogos que trabajen por cuenta propia están obligados a darse de alta como trabajadores autónomos. Así pues, la obligatoriedad de cotizar a los autónomos no viene dada por la colegiación, sino por la titulación y la actividad.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados