La fama de santidad de Sor Ana de la Cruz, Condesa de Feria, fue testimoniada en vida, entre otros, por su director espiritual, San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia. Pero la temprana aparición de su biografía, junto a las repetidas ediciones de las obras del Maestro de Santos, propiciaron que tal fama se mantuviera a lo largo de los siglos. Muestra de ello es la referencia que San Alfonso María de Ligorio, Doctor de la Iglesia, hace de ella, o el reciente interés del mundo académico por su figura. La apertura en Roma del proceso de beatificación, que declaró sus virtudes heroicas en 1665, quedó inconcluso, sin que existiera ninguna causa objetiva que desaconsejara su continuación. 420 años después de su muerte, especialmente en su monasterio de Santa Clara de Montilla, permanece la fama de santidad de la que justamente fue llamada la Santa Condesa de Feria. Este artículo ha sido realizado gracias a la beca de la Iglesia Nacional Española de Santiago y Monserrat (Roma).
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