El escenario político español regresa a la primavera de 2016, cuando la hostilidad entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias forzó unas nuevas elecciones. Tras los tiras y aflojas de las últimas semanas, Sánchez va a ir a una sesión de investidura que, hoy por hoy, tiene muchas probabilidades de fracasar. El presidente ni quiere depender de los independentistas ni quiere tener a Iglesias en el Consejo de Ministros, y ésas son precisamente las dos condiciones por las que pasa el acuerdo que exige la formación morada. Así las cosas, Moncloa y Ferraz se dividen entre quienes se relamen por unos sondeos esperanzadores y quienes temen el riesgo de volver a las urnas. Mientras, Unidas Podemos parece que es quien tiene más que perder ante el retroceso previsto por las encuestas, quizá agravado por la irrupción del partido de Iñigo Errejón.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados