El conflicto comenzó en 2017 cuando jóvenes musulmanes radicalizados atacaron la estación de policía local y el puesto del ejército en Mocimboa da Praia. Desde entonces, la violencia en la provincia mozambiqueña de Cabo Delgado ha causado más de 3.900 víctimas civiles.
Al principio, las autoridades no quisieron solicitar ayuda exterior para hacer frente a los insurgentes, pero en 2021, cambiaron de opinión. Ruanda y la Comunidad para el Desarrollo del África Meridional (SADC) enviaron tropas para luchar contra los yihadistas.
Una estrategia que dio sus frutos a corto plazo.
La importancia de Cabo Delgado para el gobierno, y al mismo tiempo, motivo de frustración de la población local, radica en las ricas reservas de gas natural en alta mar que se exploran en colaboración con empresas multinacionales. Si no se controla esta insurrección, podría llegar a amenazar no solo la estabilidad nacional, sino también se corre el riesgo de que se extienda la inestabilidad sahelización a lo largo de la costa de África Meridional y Oriental, proporcionando nuevos territorios para la expansión del Estado Islámico (EI/ISIS).
The conflict began in 2017 when radicalized Muslim youths attacked the local police station and army post in Mocimboa da Praia. Since then, the violence in the Mozambican province of Cabo Delgado has caused more than 3,900 civilian victims. High levels of poverty and disputes over access to land and work have contributed to local discontent.
At first, the authorities did not want to request outside help to deal with the insurgents, but in 2021, they changed their minds. Rwanda and the Southern African Development Community (SADC) sent troops to fight the jihadists. A strategy that paid off in the short term.
Cabo Delgado's importance to the government, and at the same time a source of frustration for the local population, lies in the rich offshore natural gas reserves that are explored in collaboration with multinational companies. If left unchecked, this insurgency could threaten not only national stability, but also risks spreading instability (»Sahelization») along the coast of Eastern and Southern Africa, providing new territories for the expansion of the Islamic State (EI/ISIS).
The origin of the conflict must be sought in an amalgamation of causes, but there is one aspect that seems to stand out: access to land and its resources.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados