Cuando se creían agotadas las posibilidades de la literatura, Salvador Elizondo y James Joyce encuentran nuevos caminos en la creación de su estética. Por medio de la aliteración, la metátesis y otros recursos estilístico-‐literarios para producir ambigüedad; con sus experimentos en la formación y explotación de las palabras obtienen datos de una riqueza poco usual. Joyce logra crear una obra que se multiplica en significaciones que se creerían infinitas; Elizondo explora distintas técnicas y artificios de pensamiento, juega con las ideas, y en la repetición de frases encuentra la duración de un instante.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados