En este artículo, se indagará en una herramienta cinematográfica omnipresente en los films de Lucrecia Martel: la idea de extinción del paisaje. El punto de partida es una propuesta de Jens Andermann en Tierras en trance. Arte y naturaleza después del paisaje (2018). Andermann describe un cine contemporáneo neorregionalista, que trabaja sobre las ruinas de lo nacional, con un trasfondo local y global. Es un cine que demuestra en sus mecanismos un agotamiento formal del paisaje, abriendo el campo de visión hacia la precarización de vidas y entornos como consecuencia de la neoliberalización extrema. Desde aquí, se recorrerán escenas clave en relación con la idea de extinción del paisaje. Tomaré como escena fundacional una imagen de La ciénaga (2001) de un cuadro colgado sobre la pared, que considero un manifiesto cinematográfico en el contexto argentino. Analizaré luego Nueva Argirópolis (2010) y Zama (2017). La hipótesis principal de este artículo es que el cine de Martel sustituye la construcción histórica de una identidad nacional a través del paisaje, por una política de las voces y los microespacios.
This article examines the recurrent feature of landscape extinction in Lucrecia Martel's films base on Jens Andermann’s Tierras en trance. Arte y naturaleza después del paisaje (2018), that describes a neo-regionalist contemporary cinema, in which the ruins of the national interact with a local and global background in order to demonstrate the formal exhaustion of the landscape, and thus create awareness about the precariousness of lives and environments resulting from extreme neoliberalism. Departing from an image of a painting in La ciénaga (2001), which I consider the founding scene of Martel’s cinematographic landscape extinction manifesto, this article traces other key scenes in Nueva Argirópolis (2010) and Zama (2017), which prove that Martel's cinema replaces the historical construction of a "national identity" through "landscape" with a politics of voices and microspaces.
Neste artigo, investigarei uma ferramenta cinematográfica onipresente nos filmes de Lucrecia Martel: a ideia de extinção da paisagem. O ponto de partida é uma proposta de Jens Andermann em Tierras en trance. Arte y naturaleza después del paisaje (2018). Andermann descreve um cinema contemporâneo neo-regionalista, que trabalha sobre as ruínas do nacional, com um pano de fundo local e global. É um cinema que demonstra em seus mecanismos um esgotamento formal da paisagem, abrindo o campo de visão para a precariedade de vidas e ambientes como consequência da extrema neoliberalização. A partir daqui, serão exploradas as principais cenas relacionadas com a ideia de extinção da paisagem. Tomarei como cena fundadora uma imagem de La ciénaga(2001) de uma pintura pendurada na parede, que considero um manifesto cinematográfico no contexto argentino. Em seguida, analisarei Nueva Argirópolis(2010) e Zama(2017). A principal hipótese deste artigo é que o cinema de Martel substitui a construção histórica de uma identidade nacional através da paisagem, por uma política de vozes e micro-espaços.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados