Una de las funciones principales del educador social es posibilitar la articulación de los sujetos en la red comunitaria, para incorporarlos a la sociedad. El drama de la educación en las psicosis es que la desconexión de lo social es característica patognómica del trastorno. ¿Cuál es el lugar de la pedagogía en las psicosis? La educación social, ¿puede conservar su intención de incorporar al mundo a las personas con psicosis? ¿O toma otra dimensión que va más allá de estos objetivos de inserción, de resocialización? El proceso ha de ser útil para crear las condiciones que permitan a los sujetos encontrar un lugar en el entramado social.
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