La comunicación audiovisual en el cine no depende de grandes presupuestos o nombres reconocidos en el equipo técnico o en el elenco deactores que interpretan una película. El conocimiento del lenguaje audiovisual, unido a la inteligencia y la elaboración metódica del directorson los elementos principales para un óptimo resultado. En este sentidohay dos películas de dos grandes directores que son perfecta muestra deldominio de ese lenguaje, unido al perfecto control de los medios técnicos y los recursos simbólicos de la comunicación: Topkapi (1964) de JulesDassin y ¡Qué ruina de función! (Noises Off, 1992) de Peter Bogdanovich.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados