Las nuevas tecnologías se han convertido en herramientas casi indispensables en la sociedad actual. Muchos padres consideran un deber familiarizar al niño con estas –incluso permitirle divertirse con ellas por miedo a un rezago en las habilidades informáticas que le ocasione desventajas en su futura vida laboral. Estas herramientas, sin embargo, están lejos de ser neutrales, cambian hábitos saludables e impactan negativamente el desarrollo del niño. De la mano del trabajo del neurocientífco Manfred Spitzer se presenta por que son consideradas perjudiciales para el cerebro de los niños, así como las posibles secuelas de su uso.
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