Madrid, España
Este artículo pretende poner de relieve que Marsilio de Padua constituye un autor que no debe insertarse en la corriente conciliarista, salvo que entendamos el conciliarismo en un sentido tan amplio que terminemos tergiversando su significación genuina. Para fundamentar este propósito, se analiza la doctrina eclesiológica de este autor, doctrina que se expone sobre todo en el Defensor Pacis, su obra más célebre y relevante. El principal objetivo que se persigue es mostrar que Marsilio de Padua no sólo no otorga inequívocamente al Concilio el poder supremo en la Iglesia, que es lo que define al conciliarismo, sino que incluso tiene un concepto harto ambiguo de la asamblea conciliar, hasta el extremo de que, en ocasiones, parece que la considera prescindible y que le adjudica un papel más simbólico que efectivo.
The purpose of this study is to show that Marsilius of Padua must not be considered part of the conciliarist current, unless conciliarism is understood in such a broad manner that it ends up distorting its genuine meaning. To support this claim, the author’s ecclesiastical doctrine is analysed, one which is mainly developed in the Defensor pacis, his most famous and relevant work. Our main purpose is to argue that Marsilius of Padua does in no way grant the council the supreme power of the Church –that which most characterizes conciliarism. In fact, we contend he holds an exceedingly ambiguous position with respect to the conciliar assembly, to the extent to which he often considers it dispensable and confers on it more of a symbolic role than a real one.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados