No utilizar una palabra habitualmente no hace que la realidad que describe nos sea, o nos deba ser, ajena. el término cosificación, esto es, tratar a la persona como un objeto y reducirla a un mero instrumento, podría valer como ejemplo de ello, y más si cabe si lo relacionamos con la ideología visual de sesgo patriarcal que ha dominado la representación de la mujer a lo largo de la historia, y aún en el siglo XX, a pesar de las nuevas visiones que ha aportado el feminismo. A continuación veremos cómo se ha concretado este sistema representacional hegemónico y las reacciones que ha suscitado por parte de las mujeres.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados