Łódź, Polonia
Numerosos viajeros que visitaron los EEUU durante la primera mitad del siglo XIX lo hicieron con el propósito de ser testigos de primera mano de su sistema democrático y, dependiendo de sus ideas políticas personales, dar cuenta a sus lectores británicos de sus peligros, o bien presentarlo como un modelo a imitar. Mi artículo se centra en los relatos de viajeros británicos escritos entre 1815, año en que las guerras napoleónicas llegaron a su fin, y 1861, año en que dio comienzo la Guerra de Secesión, con el fin de analizar las diferentes formas en que estos percibieron el sistema político estadounidense y las quisieron plasmar para conocimiento de sus compatriotas. Mientras que los escritores progresistas como Harriet Martineau y Frances Wright eran de la opinión de que la joven república podría, como mucho, ser acusada de no ser suficientemente democrática e igualitaria, los conservadores como Frances Trollope, Basil Hall y Charles Augustus Murray pensaban que el modelo estadounidense era nocivo. El término “ciudadanos” era considerado denigrante y se empleaba para señalar a las personas que destacaban por su materialismo y mala educación.
Estos autores advertían del peligro de la igualdad; se pensaba que esta quedaría reducida y que se caería en la tiranía de la mayoría y del sufragio universal. El modelo estadounidense de ciudadanía se presentó como harto inquietante, especialmente durante las décadas de 1830 y 1840, periodo en que los conservadores británicos percibían que el orden del Imperio quedaba amenazado por los radicales y el movimiento cartista.
Many British travelers who visited America in the first half of the nineteenth century did so in order to see first-hand the democratic system and, depending on their own political views, warn their British readers against its dangers or present the U.S. as a model to imitate. My paper focuses on British travelogues written between the end of the Napoleonic wars (1815) and the American Civil War (1861), exploring how their authors conceived the American system and how they wanted to portray it to their compatriots. While progressive writers such as Harriet Martineau and Frances Wright believed that the young republic could, at most, be faulted on not being democratic and egalitarian enough, Tories such as Frances Trollope, Basil Hall and Charles Augustus Murray believed that the American model was harmful. The word “citizens” was used by them as a term of abuse, to signify people characterized by materialism and bad manners. They warned against equality, which they thought would result in leveling down, the tyranny of the majority and universal suffrage. The American model of citizenship seemed menacing especially in the 1830s and 1840s, when British Conservatives felt that the order of the Empire was threatened by the Radicals and the Chartist movement.
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