El arbitraje, como alternativa a los tribunales ordinarios, requiere que las partes confíen en esta solución. Esta confianza de las partes se basa en una expectativa, la del recto proceder del árbitro, pero también en una adhesión más íntima de las partes, la de que los árbitros conocen y sabrán superar sus emociones durante el proceso decisional, para llegar a la decisión correcta. En esta nota se sostiene que un ejercicio abierto de toma de conciencia de la comunidad arbitral de su vulnerabilidad formal (frente, por ejemplo, a los jueces) y, en particular, de los posibles temores de los árbitros a los que se puedan enfrentar y su compromiso por superarlos con valentía ética, ayudará aún más a aumentar la confianza en el arbitraje, como vía adicional para defenderlo y promoverlo.
Arbitration, as an alternative to the Courts, requires an element of trust from the parties. Such trust relies on the expectation that the arbitrators will act fairly but relies also on a more intimate sphere of conviction of the parties, which is that the arbitrators are aware of, and will be able to overcome, their emotions during their decisional process, to reach the correct decision. This note maintains that an open exercise of awareness from the community of arbitrators of its formal vulnerability (vis a vis the Judges, for example) and, in particular, about the possible fears that arbitrators may confront and their undertaking to overcome them with ethic courage, will help even further to promote trust in arbitration, as an additional means to defend it and promote it.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados