Los latinos habitaban la antigua región del Lacio. La identidad del pueblo latino se manifiesta no sólo a través de su origen y cultura material, sino también en la lengua y en la religión. En este último aspecto cabe resaltar una gran festividad, las feriae Latinae, celebrada en el monte Albano en honor de Júpiter Latiaris y en la cual participaban todos los latinos. Desde los comienzos de su historia, Roma participa de estos elementos, de manera que a todos los efectos siempre fue una ciudad latina. Pero no era simplemente una entre tantas, pues ya a partir del siglo VI a. C. Roma manifestaba ya claras aspiraciones de hegemonía. Sirvan como ejemplo las mencionadas feriae Latinae, cuya presidencia ocuparon permanentemente los romanos al menos desde mediados del siglo V a. C., si no antes. En realidad, la relación de Roma con los latinos siempre estuvo marcada por la ambigüedad. Los romanos reconocían un mismo origen que los latinos, con todas las consecuencias culturales que se derivan de ello, pero a la vez no perdían ocasión para imponer su voluntad, en ocasiones con cierto grado de hostilidad.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados