El tiempo siempre ha sido una constante en el pensamiento de Diderot. La crítica pictórica le permite profundizar en ello a partir de diferentes representaciones del tiempo, desde la eternidad o el tiempo suspendido gracias al instaste fijado artísticamente, hasta la fugacidad de la vida y por supuesto la relevancia y omnipresencia de la muerte. Es el Salón de 1767, su mejor trabajo como "salonnier", Diderot recorre las telas de la Academia expuestas aquel año es el Salón Cuadrado del Louvre como critico, al tiempo que como filósofo, pensando el tiempo de la humanidad así como su propia temporalidad, dentro de una espiral cronológica hecha de idas y venidas propias de aquel que sabe que ha encontrado el medio de alcanzar la inmortalidad, convertirse en objeto y sujeto de arte.
Time has been a longlife constant in Diderot¿s ideas. The pictorial critique allows him to get deeper into the subject starting from different Time representations : from the eternity, or time stop due to the instant artistically fixed, to the brevity of life and, finally, the death. In the Salon de 1767, his best work as a «salonnier», Diderot observed the «Académie» paintings, hanged in Louvre¿s «salon carré», to make a reflection about humanity time as well as about his own time, searching, and finding, the means to become inmortal: being Art¿s object and subject.
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