El olivar es uno de los cultivos más importantes en el Mediterráneo, siendo España el mayor productor de la región tanto en superficie, con más de 2,5 millones de ha, como en cantidad de la producción de más de 8 mill. de toneladas (MAPAMA, 2021).
La mosca del olivo Bactrocera oleae (Rossi) es un díptero tefrítido monófago constituido como la plaga del olivo más destructiva del mundo, provocando graves pérdidas económicas al reducir el rendimiento de la cosecha y la calidad del aceite de oliva. Por el momento, el control químico es la estrategia más utilizada para el control de esta plaga, y aunque con escasas materias activas autorizadas en el cultivo, tiene implicaciones para la seguridad alimentaria, y el impacto sobre el medio ambiente de las zonas de producción.
La tecnología desarrollada por el grupo de investigación de Entomología Agrícola de la Universidad de Córdoba durante los últimos veinte años, basada en la aplicación al suelo del hongo entomopatógeno Metarhizium brunneum cepa EAMa 01/58-Su, actualmente licenciado a Koppert, pretende convertirse en un método eficaz, económicamente viable y respetuoso con el medio ambiente para el biocontrol de esta plaga
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados