El auge de la actividad a distancia podría acabar al fin con la idea de que el único trabajo real es el que se realiza en la esfera pública y se remunera. Cabe esperar que la brecha de género se agrande: la proporción de mujeres con profesiones proclives al teletrabajo es del 45% y la de los hombres, del 30%
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados