A pesar de que algunos eventos estivales están a punto de despedir su edición 2003 -como el madrugador Festival Internacional de Música y Danza de Granada-, la verdad es que todavía queda mucha oferta por delante: julio y agosto se presentan como los meses ideales para disfrutar de la ópera al aire libre, y la apuesta se multiplica. Peraleda, Santander, San Sebastián o Santiago se convierten en las capitales más atractivas para quienes gustan de combinar música y vacaciones. algunos teatros, como el Liceu o La Zarzuela, han alargado su temporada y continúan manteniendo oferta lírica durante el mes de julio, para goce de turistas y aficionados.
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