El presente ensayo estudia poemas de Miguel Hernández creados en el período entre 1933 y 1934 sobre el silencio de Dios. Este asunto no volverá a aparecer de nuevo en su poesía desde 1935. En ese texto se subraya que no existen escritos de su amigo Ramón Sijé sobre esta temática y, por tanto, no es posible comprobar si influyó en el poeta para que la elaborase en el sentido en que lo hizo. Hernández reflexiona sobre el silencio de Dios más desde su ángulo de poeta que desde el del iniciado en rigurosas prácticas ascéticas.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados