Introducción: Para conseguir una enseñanza de calidad, el docente universitario debe marcarse unas reglas o principios, alejándose de obrar sin ningún método ni planificación, lo cual daría como resultado una enseñanza de poca calidad y, sobre todo, muy poco motivadora hacia el alumno.Objetivos: Hay que ordenar la actividad docente de tal manera que permita conseguir los objetivos propuestos, y ello sólo se consigue si el profesor es lo suficientemente flexible en su labor docente.Método: Consiste en adecuar la metodología didáctica empleada al perfil general del alumno y la materia concreta que en cada caso se deba impartir: alternando la palabra del profesor con la interacción del alumnoResultados: El alumno motivado se implica en clase, toma decisiones ante cuestiones que se le plantean, sabe respetar las opiniones de los demás y acepta sus propios equívocos en cuestiones a reflexionar. Un buen método didáctico permite que el alumnono se adormezca en su aprendizaje.Conclusiones: A lo largo de la presente comunicación se intenta hacer constar que el profesor universitario que domina la materia que tiene que impartir, y sabe utilizar en cada momento el método pedagógico más oportuno, tiene la batalla ganada ante posible apatía o desmotivación en el proceso de aprendizaje de la asignatura por el alumno, máxime cuando se trata de materias tan complejas y con tantos conceptos indeterminados que caracteriza la ciencia jurídica.
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