Santander, España
El estudio de la actividad in vitro de los antimicrobianos (antibiograma) permite predecir con alta probabilidad la respuesta al tratamiento anti-infeccioso. El antibiograma se puede realizar empleando técnicas de difusión o de dilución. En el primer caso, se emplean discos o tiras con antimicrobiano que se colocan sobre una placa de medio de cultivo sólido previamente inoculada, y en la que tras su incubación podrá observarse la inhibición del crecimiento bacteriano; en el segundo caso el antimicrobiano se incorpora directamente al medio de cultivo (agar o medio líqu (semi)automáticos basados en la técnica de microdilución. De este modo, se pueden conocer el valor de la “concentración mínima inhibitoria” (CMI, menor concentración de antibiótico que inhibe el crecimiento bacteriano), así como otros parámetros de interés clínico (concentración mínima bactericida, tolerancia, efecto paradójico, efecto postantibiótico,…). Los valores de CMI (o de halos de inhibición cuando se emplea la difusión con disco) se interpretan, siguiendo los criterios de comités de expertos, como categorías clínicas: sensible, intermedio o resistente. La categoría de resistente se aplica a los microorganismos que no se inhibirán con las concentraciones que habitualmente se alcanzan in vivo o que poseen un mecanismo de resistencia cuya presencia bianos, puede establecerse si un determinado microorganismo es multirresistente, empleando bacterias resistentes directamente en las muestras clínicas, mediante técnicas fenotípicas o por métodos moleculares; cuando esto no es posible o adecuado, puede detectarse el mecanismo de resistencia en bacterias cultivadas, de nuevo mediante técnicas fenotípicas o moleculares, y en algunos casos mediante ensayos bioquímicos.
The study of the in vitro activity of antimicrobial agents (antibiogram) is a reliable predictor of the techniques: diffusion and dilution assays. For diffusion methods, discs or strips with antibiotic are placed on the surface of a previously inoculated agar plate, and after the plate is incubated, bacterial growth inhibition will be evident; for dilution methods, the antibiotic is directly incorporated into the culture medium (either solid or liquid). Mots clinical microbiology laboratories are currently using (semi)automatic methods based on the microdilution assay for performing antibiograms.
(MIC, the lowest concentration of antimicrobial agent inhibiting bacterial growth), and other clinically relevant parameters, such as minimal bactericidal concentration, tolerance, paradoxical effect, post-antibiotic effect, etc. MIC values (or diameters of inhibition zones when using disk-diffusion assays) will be translated into clinical categories (susceptible, intermediate, resistant) using the criteria established by expert committees. A microorganism will be considered resistant when it will not be inhibited with the concentrations usually achieved in vivo or when it contains a mechanism resistant bacteria directly in clinical samples using phenotypic or molecular methods, and when this is not possible or adequate, it is possible to detect resistance mechanisms in cultured bacteria, again using phenotypic or molecular methods or, in some cases, biochemical assays.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados