Madrid, España
El objetivo principal del tratamiento de esta enfermedad es lograr y mantener su control. El control del asma es el grado en el que las manifestaciones del asma están ausentes o se ven reducidas al máximo por las intervenciones terapéuticas y se cumplen los objetivos del tratamiento. En la presentación inicial de la enfermedad, si el paciente no está recibiendo tratamiento de mantenimiento, se debe valorar la gravedad y utilizarla como guía para elegir el tratamiento farmacológico y tomar otras decisiones terapéuticas. Una vez que el paciente está siendo tratado del asma, la gravedad se determina en función de los requerimientos mínimos de medicación para mantener el control. A pesar de los avances que se han producido en el tratamiento del asma en las últimas décadas, se trata de una enfermedad que está en general mal controlada en las diferentes partes del mundo, pero diversos estudios han demostrado que su control se puede conseguir con un tratamiento farmacológico adecuado.
Los niños con asma episódica ocasional deben comenzar su tratamiento utilizando broncodilatadores a demanda y sin tratamiento de mantenimiento. Los niños con asma episódica frecuente deben iniciar el tratamiento en el escalón 2 y si no se controlan se subirá el tratamiento hasta lograr el control. Los niños con asma persistente moderada deben iniciar el tratamiento en el escalón 3. En los niños con asma grave es preferible iniciar el tratamiento en el escalón 5 y en cuanto se logre el control bajar de escalón, buscando siempre la dosis mínima efectiva.
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