La presente investigación, se enfoca en la implementación de biosólidos secos provenientes de la planta de tratamiento de agua residual El Salitre de la ciudad de Bogotá, en la mezcla para la preparación de morteros tipo N, como reemplazo parcial del cemento tipo Portland. Para realizar el proceso experimental se consideraron las propiedades físicas de los materiales, como lo son la humedad, finura, porosidad, densidad y gravedad específica; su preparación y mezclado, para seguir con el ensayo de rotura y luego junto con los datos recolectados finalizar con la determinación del porcentaje óptimo de biosólidos para que la mezcla alcance la resistencia mecánica a la compresión mínima requerida técnicamente. Los resultados obtenidos demuestran que el porcentaje de biosólidos incluidos en la mezcla del mortero es inversamente proporcional a la resistencia alcanzada, debido a la naturaleza propia de la composición porosa de estos materiales; por lo tanto, las mezclas con sustitución del 5% y 10% del cemento por biosólidos secos presentan mejor comportamiento en los ensayos de compresión, incluso mejores resultados que los alcanzados con la mezcla convencional en la que no se incluyen estos materiales. Por ello, estas dosificaciones pueden ser adoptadas en la industria de la construcción como aditivo a la mezcla típica de morteros (1:4), disminuyendo el impacto ambiental desfavorable y los costos de producción del mortero; se incentiva una economía circular en el proceso industrial de la fabricación de morteros, y se contribuye al desarrollo sostenible para la preservación del medio ambiente. Lo que genera que el uso de los biosólidos sea atractivo para su inclusión como material cementante suplementario en la industria cementera
This research focuses on the implementation of dried biosolids from the El Salitre wastewater treatment plant in the city of Bogotá in the mixture for the preparation of N-type mortars as a partial replacement for Portland-type cement. To carry out the experimental process, the physical properties of the materials were considered, such as their preparation and mixing, followed by the breaking test, and finally, with the collected data, the optimal percentage of biosolids for a mixture with the minimum compression strength technically required was determined. The results obtained show that the percentage of biosolids included in the mortar mixture is inversely proportional to the strength achieved due to the porous nature of the composition of these materials. Therefore, mixtures where 5% and 10% of the cement was replaced with dried biosolids performed better in the compression tests, even better than the conventional mixture in which these materials are not included. Consequently, these dosages can be adopted in the construction industry as an additive to the typical mortar mixture (1:4), which reduces the unfavorable environmental impact, encourages a circular economy in the industrial process of making mortars, and contributes to the sustainable development for environmental preservation. This makes the use of biosolids attractive for their inclusion as supplementary cementing material in the cement industry.
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