Como planteamiento inicial y basándose en la importancia y responsabilidad que la familia tiene en la socialización del individuo y en la atención y el afecto que le procura, se considera que es a través del proceso de socialización de la persona y la transmisión de la cultura, cuando, al menos bajo una perspectiva socioantropológica, la familia influencia inicialmente la salud de sus componentes, tanto en cuanto les transmite los elementos esenciales de adaptación, defensa y reacción frente al medio.
Pero si consideramos al individuo como una unidad psico-biólogica-social, encontramos según Baker y Cassata que existen cinco vías por las que la familia puede influenciar la salud del individuo (4).
La primera de ellas podemos considerarla un mecanismo puramente biológico, aunque puede estar también influenciado por los factores ambientales y con una repercusión que puede extenderse en racimo a lo largo de sucesivas creaciones, sería la vía de las influencias genéticas. Las otras 4 vías tienen múltiples mecanismos de actuación, y podemos decir que estos pueden presionar tanto desde la familia al individuo como del individuo hacia la familia a través de aspectos biológicos, psico-sociales y socio-culturales, esencialmente serían estas vías las de las influencias en el desarrollo de los niños, en la transmisión de las enfermedades, sobre la morbilidad y mortalidad en los adultos en la recuperación de la enfermedad. (...).
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