En este artículo, se propone la calidad de vida como una expresión concreta de la dignidad humana que permite superar el relativismo en la discusión bioética sobre la diversidad cultural y los límites de una concepción universalista de los derechos humanos. Después de hacer referencia al proceso mediante el cual las nociones cristianas de dignidad humana y de derecho natural fueron secularizadas, se hace examen de la conservadora crítica culturalista de Lee Kwan Yew y de la crítica comunitarista de Charles Taylor a la concepción universal de los derechos humanos. A partir de las respuestas de Thomas Pogge y de Amartya Sen a dichas críticas, finalmente se establece la relación que hay entre libertad, calidad de vida y capacidades humanas en la teoría de Sen.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados