Ser maestra sin dejar de ser niña debiera convertirse en condición sine qua non para presentarse a la oposición. Olvidarse de lo canónico para traspasar las puertas de lo "extraordinariamente literario" y acompañar a las criaturas en sus lecturas es lo que se extrae de este artículo. La autora nos habla de sus referentes de infancia que superan el filtro de la etapa adulta y que merecen un reconocimiento en nuestras aulas, bibliotecas y vidas.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados