Escribiendo en respuesta al ensayo de Sartre sobre literatura comprometida, Adorno proclamó: “No es el momento para obras de arte políticas; más bien, la política ha migrado a la obra de arte autónoma, y ha penetrado más profundamente en obras que se presentan a sí mismas como políticamente muertas”. Hoy, los teóricos del “giro social” en el arte han rechazado completamente a Adorno, adoptando en cambio un nuevo tipo de compromiso en el arte. En este ensayo, revisito esta larga disputa sobre la “eficacia” social del arte en sus formas clásicas y contemporáneas. Al preguntarme cómo debemos entender la labor política del arte en nuestros días, examino dos teorías del efecto, basadas en un análisis del “giro comunicativo” de Habermas: una que alego que conduce a una reducción sociológica de lo político en el arte; y otra que sugiero que ofrece una base para entender la eficacia política del arte, comprendida en términos de lo que yo llamo una teoría del efecto político “perlocutiva” o “aleatoria”.
Writing in response to Sartre’s essay on engaged literature, Adorno proclaimed: “This is not the time for political works of art; rather politics has migrated into the autonomous work of art, and it has penetrated most deeply into works that present themselves as politically dead”. Today, the theorists of the “social turn” in art have all but rejected Adorno entirely, embracing instead a new kind of commitment in art. In this essay, I revisit this longstanding dispute about the social “efficacy” of art in both its classical and contemporary forms. In asking how we are to understand a political work of art today, I examine two theories of effect, based on an analysis of Habermas’s “communicative turn” –one that I allege leads to a sociological reduction of the political in art; and the other that I suggest provides a basis for understanding art’s political efficacy grasped in terms of what I call a “perlocutionary” or “aleatory” theory of political effect.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados