Arrondissement Leuven, Bélgica
Don Fernando Álvarez de Toledo, III duque de Alba (1507-1582), tiene mala reputación en la memoria colectiva de los Países Bajos y Bélgica. Su gobierno en los antiguos Países Bajos (1567-1573) evoca derramamiento de sangre y represión. Esta imagen negativa tiene que ver, principalmente, con el Consejo de los Tumultos, que promulgó 11 130 destierros –con confiscación de todas o parte de las posesiones– y ordenó 1073 ejecuciones, por lo que es conocido como el Tribunal de Sangre. La investigación histórica ha corregido la imagen negativa del duque, pero la nueva y matizada visión de su administración apenas ha llegado al público en general. Entre 1567 y 1571, Alba llevó a cabo una serie de importantes reformas administrativas, si bien su política fiscal, considerada justa y moderna por los expertos actuales, resultó un completo fracaso.
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