México
La proteína de muerte celular programada 1 (PD-1) y su ligando, ligando de muerte programada-1 (PD-L1), juegan un papel clave en la supresión de la actividad citotóxica de las células T. PD-L1 se sobreexpresa en varios tipos de células cancerosas, lo que conduce a la evasión inmunitaria. En la última década, se han desarrollado anticuerpos terapéuticos que se dirigen al eje PD-1 / PD-L1 para inhibir la inmunosupresión desencadenada por estas dos proteínas. En la actualidad, cinco anticuerpos (dos anti-PD-1 y tres anti-PD-L1) han recibido la aprobación de las agencias reguladoras de EE. UU. Y Europa. En este trabajo, nuestro objetivo fue revisar sus aplicaciones clínicas y efectos adversos. Además, utilizando sus estructuras cristalinas informadas, discutimos las similitudes y diferencias entre la interfaz PD-1 / PD-L1 y los epítopos que son reconocidos por los anticuerpos. Los análisis detallados de los residuos de contacto implicados en las interacciones ligando-receptor y diana-anticuerpo han mostrado una superposición parcial. En conjunto, los datos presentados aquí demuestran que: (1) en contraste con otros anticuerpos terapéuticos, anti-PD-1 / PD-L1 tiene una amplia gama de aplicaciones clínicas; (2) estas terapias dirigidas no están exentas de efectos adversos; y (3) la caracterización de los dominios estructurales que son reconocidos por los anticuerpos puede guiar el desarrollo de nuevos agentes bloqueadores de PD-1 y PD-L1. (REV INVEST CLIN. 2021; 73 (1): 8-16) (2) estas terapias dirigidas no están exentas de efectos adversos; y (3) la caracterización de los dominios estructurales que son reconocidos por los anticuerpos puede guiar el desarrollo de nuevos agentes bloqueadores de PD-1 y PD-L1. (REV INVEST CLIN. 2021; 73 (1): 8-16) (2) estas terapias dirigidas no están exentas de efectos adversos; y (3) la caracterización de los dominios estructurales que son reconocidos por los anticuerpos puede guiar el desarrollo de nuevos agentes bloqueadores de PD-1 y PD-L1. (REV INVEST CLIN. 2021; 73 (1): 8-16)
Programmed cell death protein 1 (PD-1) and its ligand, programmed death-ligand-1 (PD-L1), play key roles in the suppression of the cytotoxic activity of T cells. PD-L1 is overexpressed on various types of cancer cells, leading to immune evasion. In the past decade, therapeutic antibodies that target the PD-1/PD-L1 axis have been developed to inhibit the immune suppression triggered by these two proteins. At present, five antibodies (two anti-PD-1 and three anti-PD-L1) have received approval by regulatory agencies in the US and Europe. In this work, we aimed to review their clinical applications and adverse effects. Furthermore, using their reported crystal structures, we discuss the similarities and differences between the PD-1/PD-L1 interface and the epitopes that are recognized by the antibodies. Detailed analyses of the contact residues involved in the ligand-receptor and target-antibody interactions have shown partial overlap. Altogether, the data presented here demonstrate that: (1) in contrast to other therapeutic antibodies, anti-PD-1/PD-L1 has a wide range of clinical applications; (2) these targeted therapies are not exempt from adverse effects; and (3) the characterization of the structural domains that are recognized by the antibodies can guide the development of new PD-1- and PD-L1-blocking agents. (REV INVEST CLIN. 2021;73(1):8-16)
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