Una causa muy habitual de impago de facturas imputable al deudor son los problemas de liquidez y de solvencia. Una situación de iliquidez puede durar un par de semanas, de modo que el deudor podrá pasado este bache seguir atendiendo puntualmente sus obligaciones de pago. Sin embargo, puede tratarse de una situación crónica de iliquidez, provocada por la estructura financiera de la compañía, por lo que este tipo de clientes siempre tendrán dificultades en cumplir con sus pagos. Respecto a las insolvencias, hay que hacer notar que no todas las situaciones de insolvencia son iguales, por lo que el acreedor deberá averiguar qué tipo de problemas de sol-vencia está atravesando el deudor. La palabra insolvencia puede significar fracaso empresarial, pero el concepto también se refiere a la incapacidad de una empresa para hacer frente a sus deudas, lo que abocará al concurso de acreedores y seguramente a la liquidación de sus activos
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados