El desarrollo de los aceleradores de partículas adaptados a la medicina ha puesto al alcance de la comunidad científica una herramienta eficaz en el tratamiento del cáncer. Conocida como radioterapia de hadrones, la aplicación de haces de protones y, sobre todo, de iones pesados de carbono en tumores resistentes, consigue su desintegración y reduce el riesgo de los temidos efectos secundarios de la radioterapia convencional. Los resultados en los ensayos clínicos son prometedores. De momento, solo cinco países cuentan en sus hospitales con estos aceleradores. Sus enormes dimensiones requieren una gran inversión a largo plazo hasta que se consiga reducir su tamaño.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados