La furosemida, uno de los fármacos diuréticos más usados, raramente induce reacciones de hipersensibilidad con un mecanismo de tipo 1, es decir mediado por IgE. Pertenece al grupo de las sulfonamidas no-aromáticas pero no se ha podido demostrar un mecanismo de reacción cruzada entre este grupo y el de las sulfamidas con función antibiótica.
Presentamos el caso de una mujer de 24 años, sin antecedentes alérgicos de interés, que padecía de ovarios poliquísticos. Tras la toma de un comprimido oral de Seguril 40 mg®, a los 10 minutos, comenzó con prurito cutáneo, formación de pápulas y máculas generalizadas, angioedema facial, disnea e hipotensión. Se recuperó tras la administración de adrenalina, metil-prednisolona y difenhidramina por vía parenteral. Se realizó una prueba cutánea en prick con furosemida (10 mg/mL) que fue negativa y una prueba cutánea en intradermorreacción que resultó positiva a furosemida (1 %) y a sulfametoxazol (0.03 mg/mL), resultando negativas en 10 sujetos atópicos y no atópicos utilizados como controles. La paciente rechazó la realización de una prueba de provocación oral con sulfametoxazol.
Las reacciones mediadas por IgE debidas al uso de furosemida son infrecuentes, pero no debemos olvidar que puede ocasionar situaciones de riesgo vital para el paciente. Comunicamos un caso de anafilaxia tras la toma de furosemida por vía oral en el que hemos demostrado un mecanismo de hipersensibilidad por pruebas cutáneas. La administración previa del fármaco es, probablemente, el medio de la sensibilización al mismo, pero la positividad de las pruebas intradérmicas al sulfametoxazol, abre la puerta a un mecanismo de reacción cruzada entre las sulfamidas no aromáticas y los antibióticos de dicho grupo, lo que obligaría a realizar una prueba de provocación oral con furosemida en pacientes alérgicos a sulfamidas.
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