Valoración del Jurado: El cumulonimbo es el resultado de hacer realidad y construir la efimeridad y convertirla en elemento discursivo. Espuma, luz y sonido para rellenar el patio de cielo. Para controlar las nubes, la lluvia y también la tormenta. Para mostrar en el interior del patio lo que ya puede pasar. Y se utiliza la no materialidad de estos elementos para representar algo existente pero intangible, puesto que la espuma de la nube desaparece si se intenta tocar, la luz se desvanece al no encontrar la espuma para reflejarse y el sonido se convierte en ruido.
“Tipos de nubes densas con formas volumétricas esponjosas. Su dimensión y forma depende del lugar donde se creen, ocupando y adaptándose a todo el espacio posible. En su interior se generan grandes cargas eléctricas. Pueden producir lluvias intensas, granizo y tormentas eléctricas de corta duración que suelen acabar cuando el cielo se abre y da paso a la luz natural y cálida del Sol.” En el marco del Lluèrnia, Festival del Foc i la Llum d’Olot, se planteó la transformación del Claustre del Carme haciendo vivir a los visitantes una experiencia visual y sonora que recreara la sensación de adentrarse en una tormenta por encima de las nubes, que llevamos literalmente al interior del claustro, cambiando la percepción del espacio, llenándolo con los cumulonimbus tan deseados.
El proyecto constaba de tres fases: en primer lugar, el día, que iba acompañado de una luz cálida general y de un audio donde se sentía el canto lejano de unos pájaros; a continuación la fase de transición, donde bajaba la intensidad de la luz y llegaba la lluvia; finalmente, culminaba con la tormenta de rayos y truenos que proporcionaba una experiencia lumínica y sonora, casi aterradora por su intensidad.
El resultado supuso la transformación del espacio, de su percepción, generando la sorpresa y el disfrute de una tormenta en un lugar inesperado. Disfrutando desde una posición por encima de las nubes de un espectáculo de sonido y luz que recreaba un entorno imaginario. El placer de tocar las nubes con la punta de los dedos y descubrir la materia etérea y efímera de la espuma.
Técnicamente se planteó un sistema con dos elementos principales, espumógeno de alta densidad para realizar la forma de las nubes, y la iluminación LED justo debajo. El control de la iluminación coordinada con el sonido permitió recrear las tres fases explicadas anteriormente, pasando de la calma a la tormenta.
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