Valoración del Jurado: Contexto. Gran parque en un barrio de población trabajadora. Parte de un concurso para crear polos de atracción de juegos infantiles. El encargo era diseñar una ballena. Se trata de una instalación arquitectónica generadora de oportunidades para el juego y la ensoñación, que incorpora referentes, escalas de lectura y calidades espaciales y materiales. Supone una transición escalar entre la ciudad, el parque y los niños, construida desde el rigor, la sensibilidad y la ilusión. La solución final adapta el juego a las diversas edades e incluso provoca la participación de los adultos.
Dentro del marco de “El Plan del juego en el espacio público de Barcelona con horizonte 2030”, el estudio Queralt Suau recibió el encargo de diseñar una ballena jugable en el parque de Nou Barris, una idea que nació de un proceso participativo con alumnos de las escuelas del barrio.
Nos propusimos abordar la complejidad del proyecto desde una mirada crítica que explora varias inquietudes que oscilan entre:
- Trabajar con el juego en el espacio público como una estrategia de resignificar el lugar y construir espacios imaginarios compartidos.
- Definir un sistema de juego coherente, dejando espacio a la imaginación, al juego libre y de experimentación.
- Constituir una experiencia sensorial y material, un juego a diferentes escalas que asuma la participación de diferentes edades y condiciones, con la máxima posibilidad de itinerarios, recorridos y acciones.
La narrativa define el espacio Visible desde la calle, el juego se convierte en un foco de atracción, un hito urbano que dinamiza el espacio público y moviliza los usos y las acciones de sus usuarios. La potencia estratégica del monumento jugable propicia el desarrollo de una narrativa que redefine el lugar facilitando la apropiación de los niños y sus familias.
El ecosistema de juego La narrativa de la acción activa todo un ecosistema de juego que se basa en la articulación del entorno como un paisaje interactivo. El elemento de juego y su contexto se convierten en un paisaje jugable donde la imaginación y la apropiación libre crean una multiplicidad de posibilidades de evolucionar el juego constantemente.
La materialidad como valor lúdico La materialidad y la experiencia sensorial plasman la narrativa espacial y activan los mecanismos de un juego creativo y versátil que se basa en la manipulación libre de objetos y texturas.
Acciones y descubrimientos Generar múltiples itinerarios jugables permite el descubrimiento personal y la improvisación libre posibilitando una variedad extensa de acciones.
Ser parte del juego El juego como hito consigue un triple efecto: ser generador de nuevas dinámicas del espacio público, fomentar la apropiación y el sentimiento de pertenencia al lugar, y activar la ciudad a partir de la espontaneidad y de la acción libre.
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