Valoración del Jurado: De la selección de un numerosísimo grupo de escuelas pertenecientes al consorcio municipal, cada año se llevan a cabo un grupo de actuaciones de renovación en los espacios encaminadas a atender, con extrema sensibilidad, a la ambientación de esos espacios para la educación de los más pequeños. Esto se viene haciendo mediante una estrategia compartida y unos recursos mínimos basados en la implantación de códigos cromáticos específicos para cada caso y espacio; a su vez, huye meritoriamente de los estereotipos formales del ámbito escolar para conseguir un magnífico equilibrio con la preexistencia a modo de «variaciones sobre un mismo tema» atendiendo a la especificidad de cada edificio.
En Barcelona hay más de 300 escuelas públicas a cargo del Consorci d’Educació de Barcelona.
Como en años anteriores, hemos realizado las actuaciones para la renovación de los centros del CEB con el convencimiento de que hay que abordar estos proyectos con el rigor, la creatividad y la dedicación que merecen los espacios para niños y los adultos que trabajan para educarlos y cuidarlos.
El objetivo primordial de las actuaciones es revitalizar los edificios con una actuación muy humilde, centrada en los revestimientos. Para lograrlo nos reafirmamos en la necesidad de huir de los estereotipos de falsa apariencia lúdica y de las estridencias cromáticas agresivas. Tratamos los edificios como ámbitos únicos de actuación coherentes y homogéneos, intentando conseguir amplitud, serenidad y luminosidad, haciendo prevalecer la pacificación visual para que los ambientes de trabajo y de juego sean atractivos y estimulantes.
Cuando ha hecho falta dinamizar edificios y renovarlos, hemos recalificado los espacios que más lo necesitaban con la concentración de color en los detalles y de ritmos y formas pensados para cada arquitectura concreta. Así se fomentan el bienestar, la imaginación, las ganas de aprender y la creatividad sin agobiar, con variaciones dosificadas, alegres y coherentes.
En la propuesta de gamas cromáticas para cada escuela se han considerado las preexistencias que hay que respetar, bien porque son invariables, bien porque consideramos que contribuyen a la calidad formal del edificio. Cuando las intervenciones anteriores a la nuestra tenían un carácter global y armónico, las hemos respetado siempre, potenciando la pacificación visual con la utilización de colores claros y luminosos frente a la contaminación cromática. Se han buscado gamas cálidas, domésticas y tranquilas que aporten confort y bienestar.
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