Son varias las plantas que de alguna manera afectan a la reproducción en los rebaños ovinos, y, de forma general, las podemos agrupar en función de sus efectos principales en aquellas que afectan directamente al feto, produciendo el desarrollo de malformaciones congénitas (plantas teratogénicas) y las que contienen fitoestrógenos que afectan a animales adultos y en desarrollo (plantas estrogénicas).Las plantas teratogénicas no suelen plantear problemas visibles, aunque pueden producir abortos. Entre las principales se encuentran los veratros (Veratrum californicum, V. Viride) que inducen deformidades craneofaciales principalmente. Otras plantas como Conium maculatum, Nicotiana spp. y los denominados locoweeds (Astragalus spp. y Oxytropis spp.) inducen múltiples deformidades o contracturas congénitas en las extremidades (flexión de carpo, especialmente) y paladar hendido.Las plantas estrogénicas contienen sustancias (fitoestrógenos) que pueden mimetizar los efectos de los estrógenos naturales y causar trastornos reproductivos. La variedad de plantas que los contienen es muy amplia, pero es indudable que la mayor importancia de sus acciones está vinculada a las leguminosas, destacando en importancia las pertenecientes a los géneros Trifolium (tréboles) y Medicago (alfalfa), utilizadas comúnmente como pastos para el ovino. Entre sus principales efectos destacan la aparición de infertilidad, tumefacción y prolapso de los órganos genitales externos, hipertrofia de glándulas mamarias, producción de leche sin gestación, y aborto.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados