El auge de China como potencia ha traído consigo un nuevo escenario de competencia estructural entre Washington y Pekín. Y en esta competencia, la supremacía tecnológica juega un papel fundamental. La Unión Europea, actor sin autonomía tecnológica, se ha visto presionada por ambas potencias para vetar o incluir a Huawei en las redes 5G. Este es el primer ejemplo de una situación que tiene visos de alargarse en el tiempo. En este nuevo escenario, en el que el desarrollo tecnológico es indispensable para la autonomía y el poder, y que se caracteriza por la competencia geopolítica, los Estados miembros no pueden competir separados. Es el momento de repensar nuestro papel a escala global y de pensar en medidas ambiciosas para poder ser autónomos y competitivos.
The rise of China has brought a new scenario of structural competition between Washington and Beijing. In this competition, technological supremacy plays a fundamental role. The European Union, an actor without technological autonomy, has been pressured by both powers to veto or include Huawei in its 5G networks. This is the first example of a situation that has signs of lengthening over time. In this new scenario, in which technological development is indispensable for autonomy and power, and which is characterized by geopolitical competition, member states cannot compete separately.
It is time to rethink our role on a global scale and design ambitious measures to be autonomous and competitive.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados